Fallar es bueno
Eso dicen, que fallar es bueno. Hasta hace poco no me creía esta afirmación. Puedes dudar y tener miedos, pero cuando decides lanzarte al vacío y comprobar por ti mismo que el fallo, el error, el equívoco o el fracaso son solo palabras sinónimas y nada más, descubres que preceden a la consecución de objetivos, o si no, al aprendizaje. Y comienzas a ver el fallo desde un punto de vista más constructivo. Estos últimos meses, en los que he dedicado bastante tiempo a leer libros y a escuchar podcast sobre emprendimiento y desarrollo personal, he descubierto que todos los protagonistas de éxito en su vida y profesión, habían fracasado más de una vez antes de conseguir su objetivo. La vida es una prueba que consiste en luchar hasta lograr la meta propuesta, pero esto no es tan fácil de alcanzar. La perseverancia y la humildad son necesarias para lograr propósitos y fomentar una mente fuerte que nos permita superar adversidades. Este continuo nos lo proporcionan las experiencias que nos atrev...