Viajar y entrenamiento de fuerza.
A veces puede resultar complicado combinar un viaje de larga estancia con el entrenamiento de fuerza. Generalmente, creemos que necesitamos un gimnasio para hacerlo, o si no, el trabajo no tiene mucho sentido. Para mí, es todo lo contrario. Son días para disfrutar, recargarnos de energía y volver aún más fuertes. Es una opción ir al lugar de vacaciones y buscar gimnasios por la zona. Se puede hacer, pero creo que estar de vacaciones significa desconectar y cambiar el chip: relajarnos, salir de la rutina y practicar actividades fuera de ella. Pero por supuesto, si queréis entrenar, también es viable. No estoy diciendo que no se deba hacer, sino que en caso de que os cause estrés o ansiedad tener que buscar un gimnasio o tiempo para el ejercicio, será mejor no hacerlo durante esos días y volver a la rutina cuando hayáis terminado esas merecidas vacaciones. Lo que yo suelo hacer durante esos días es entrenar con mi propio cuerpo, ya sea con TRX o con unas bandas de resistencia, que n...