Fallar es bueno
Eso dicen, que fallar es bueno. Hasta hace poco no me creía esta afirmación. Puedes dudar y tener miedos, pero cuando decides lanzarte al vacío y comprobar por ti mismo que el fallo, el error, el equívoco o el fracaso son solo palabras sinónimas y nada más, descubres que preceden a la consecución de objetivos, o si no, al aprendizaje. Y comienzas a ver el fallo desde un punto de vista más constructivo.
Estos últimos meses, en los que he dedicado bastante tiempo a leer libros y a escuchar podcast sobre emprendimiento y desarrollo personal, he descubierto que todos los protagonistas de éxito en su vida y profesión, habían fracasado más de una vez antes de conseguir su objetivo. La vida es una prueba que consiste en luchar hasta lograr la meta propuesta, pero esto no es tan fácil de alcanzar.
La perseverancia y la humildad son necesarias para lograr propósitos y fomentar una mente fuerte que nos permita superar adversidades. Este continuo nos lo proporcionan las experiencias que nos atrevemos a realizar.
Expongo enseguida los argumentos y las razones de por qué he escrito este texto, ya que podrían ayudarte para cualquier meta en la que te quieras comprometer. Sobre todo, en momentos en los que se pueda apoderar de ti la negatividad, el victimismo y la desazón. Y esto es normal, porque no nos han dado herramientas para normalizar que equivocarnos es parte del proceso, jamás el resultado. El error nos prepara, lo necesitamos para construir una personalidad fuerte y una determinación constructiva. Y de esta manera, resolver los impedimentos que encuentres en el siguiente escalón del camino.
Es complicado que exista el aprendizaje sin error. Por ello, es probable que tengamos fallos cuando emprendamos un nuevo viaje. No lo habíamos practicado nunca. Cuando comenzamos algún objetivo nuevo siempre hay dudas y miedos. Pero más vale arrepentirse por errar que por no hacerlo.
Si por alguna razón estás pensando en comenzar, o ya lo hiciste y no sabes cómo seguir, te animo a mirar al futuro con perspectiva, porque es necesario estar en el preciso momento en el que te encuentras para conseguir tu propósito. Es verdad que, seguramente, no será mañana, ni dentro de poco, pero algún día lo lograrás y verás que recuerdas con añoranza, el camino recorrido. No puedo estar seguro de que conseguirás el objetivo, pero en lo que estarás de acuerdo conmigo será en que habrás obtenido un aprendizaje.
En la vida, cuando iniciamos o nos encontramos en cualquier proceso, como perder grasa (ya no decimos bajar de peso), dejar de fumar, no beber alcohol, tener un mejor trabajo, entrenar fuerza, etc., lo perfecto no cabe en esta ecuación, porque lo que quieres desaprender no lo lograste tampoco de manera ideal. Por ejemplo, acuérdate que cuando empezaste a fumar tosías al inhalar el humo, pero seguiste intentándolo hasta que “aprendiste a fumar”.
El fallo es bueno, necesario y purificador, destierra acciones que no nos valen, para activar otras posibilidades que sí pueden ser válidas. Solo lo sabremos si las ponemos en marcha, jamás si las dejamos en nuestra mente.
Por eso, si estás pensando en cambiar algo en tu vida, sea lo que sea, hazlo, prueba y pasa a la acción. Nuestra intuición lo sabe antes que nuestra conciencia, porque, ¿cuántas veces no has hecho caso a esa vocecita que decía que lo hicieras y después te has arrepentido?
La vida es para los valientes, los que se arriesgan a probar y, si fracasamos, al menos nos quedará en la conciencia que lo intentamos.
¿Qué puedes perder?
"Es imposible que una persona aprenda lo que cree que ya sabe."
Epicteto
Si has llegado hasta aquí solo puedo agradecértelo y si te ha parecido interesante, por favor, compártelo con alguien que creas que le pueda ayudar. Muchas gracias.
¡Salud y vida!🤟🏿
Hola
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