¡Todo es malo!
En el post me voy a centrar en hablar sobre los tres macronutrientes, de por qué han sido demonizados cada uno de ellos y cuáles son sus beneficios. En otras ocasiones ya he hablado por separado de los hidratos de carbono, de las grasas y las proteínas, pero me gustaría que juntos reflexionemos sobre los intereses existentes en la industria de la alimentación y de cómo también intentan convencernos de que algunos alimentos que se relacionan con los macronutrientes, como las verduras, las frutas o los cereales (hidratos) la carne, los huevos o el pescado (proteínas) y los quesos, el tocino o los frutos secos (grasas) pueden ser negativos para nuestra salud. Las empresas que venden productos alimentarios tienen un interés: ganar dinero. Y para ello, utilizan todas las artimañas necesarias, legales y cerca de la ilegalidad, para convencernos de que el producto “X” es contraproducente para la salud o es la panacea para mejorarla. Y te puedo asegurar que lo consiguen aunque sea mentir...