Fracasar no puedes
Sí, el título del texto podría haber sido: “No puedes fracasar”. Pero quiero enfatizar la palabra fracasar porque siempre la he tomado como un sinónimo de cerrar puertas, de finalizar con rabia algún objetivo que no he conseguido, o del que no me he atrevido a llegar al final por miedo. Sin embargo, hace unos años comencé a pensar en este verbo como una oportunidad para emprender de nuevo, como un volver a empezar. Desde pequeños nos enseñan que fallar, errar, fracasar, equivocarse, etc. está mal. Si no, piensa en aquellas mañanas de octubre en la etapa de primaria, un martes cualquiera, cuando estabas sentado en tu pupitre y la maestra te miraba y te decía: “A ver, tú, ¿qué es un sustantivo?” Y aparte de no entender cuál es la funcionalidad real para la vida (no entiendo por qué se sigue estudiando la gramática en las escuelas de esta forma, pero esto es ya para otro post) sigo sin comprender para qué insisten en exigir que los niños y niñas lo “aprendan...