¿Quiénes somos?


Todos tenemos un concepto sobre nosotros mismos, ya sea positivo o negativo. Seguramente, unas veces distorsionado y otras certero. Nuestra identidad está muy unida a lo que hacemos, a lo que construimos a lo largo de nuestras vidas, a la forma en la que nos relacionamos con los demás y con nosotros mismos, y a cómo intentamos hacer frente a las cuestiones con las que nos encontramos. Con todo eso, está relacionada nuestra personalidad.

Gracias a esto, es muy importante el cómo reaccionamos, cómo reflexionamos y cómo nos desarrollamos en nuestra cotidianidad. Podriamos aprender sin barreras, para abrir miras y descubrir de qué somos capaces. Pero la identidad que forjamos nos impide en muchos momentos ser conscientes de cómo y de qué manera podemos ser más felices. Esta marca cómo nos vemos y cómo nos conocen los demás, repercutiendo de manera directa en nuestra autoestima, y sobre todo, en nuestro autoconcepto.

Es por ello que la respuesta para mejorar nuestro estilo de vida y la capacidad de superación, está muy marcada por la identidad que nos creemos (conjugación que comparten los verbos crear y creer aunque con distinto significado).
Si nuestro autoconcepto es el de una persona con una mentalidad constructiva, con valores solidarios y con bondad, afrontaremos los problemas desde una perspectiva más positiva y sin ser victimas de lo que nos sucede. Pero en cambio, si nuestra identidad es negativa, victimista y creemos que la culpa la tiene siempre el resto del mundo, jamás lograremos un aprendizaje que nos dé valor a nuestras experiencias, y seremos a la vez, muy infelices. Estas situaciones a largo plazo pueden destruirnos y hacernos sufrir demasiado.

La felicidad no es algo perpetuo, hay que trabajarla y está muy unida a nuestra identidad, personalidad o carácter. Con una identidad indefinida que ignora quiénes somos, será muy complicado conquistar nuevas metas y superarnos. Seremos nosotros los que marquemos la diferencia entre una personalidad decidida y otra que no. Por ello, es más importante tener una gran voluntad que una gran inteligencia. La acción precede a la creación de pensamiento, ya que la actuación nos abre nuevos caminos de los que disponer, incluso sin conocerlos. Al adentrarnos en lugares desconocidos es cuando el ingenio y la voluntad nos ayudan para conseguir la excelencia, luchando por alcanzar nuestra mejor versión.

 “Hace falta muy poco para tener una vida feliz; está todo dentro de ti, en tu forma de pensar.”
Marco Aurelio.

Salud y vida!💪🏽🤟🏿

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