Cómo comer fuera de casa.


Este es uno de los mayores problemas que podemos encontrar a la hora de mantener un equilibrio nutricional para alcanzar un objetivo, ya sea pérdida de grasa o aumento de la masa muscular.

En el segundo caso resulta más sencillo, ya que el entrenamiento de fuerza requiere siempre un superávit energético (comer más de lo que gastamos), sin olvidar nunca un descanso de calidad.


En el primer caso es donde quiero poner el foco y donde la mayoría de las veces podemos encontrar problemas.

Cuando estamos en una etapa de pérdida de grasa, comer fuera de casa en reuniones sociales, puede convertirse en un problema para cuadrar calorías. Para esto tenemos 3 opciones:

-Comer lo que nos plazca, sin restricciones.

-Llevarnos un tapper con la comida pesada y necesaria a todos los lados. (malísima elección).

-Aprender a comer poco a poco, con paciencia, sabiendo que debemos cumplir nuestra objetivo de ingesta calórica y comer la suficiente proteína. (Este es el correcto y se logrará a medio-largo plazo).

En estos tres casos es importante ingerir 0 alcohol, aunque, si ello os supone perder la ilusión por la quedada, limitarlo a una sola cerveza o copa de vino. Poco a poco nos haremos conscientes de la cantidad y de los alimentos que debemos comer no solo cuando lo hagamos fuera de casa.


También aprenderemos a prescindir de los fritos (una vez estemos más avanzad@s en este aspecto y sepamos nuestros requerimientos calóricos, se podrían meter esporádicamente) y siempre tendremos a mano una buena fuente de proteínas: carne de ternera, pechuga de pollo, pavo o cerdo, pescados azules y blancos, cualquier tipo de cefalópodos: sepia, calamar, opciones vegetales como el seitán, tofu o tempeh. Mejor si está cocinado a la plancha. 

Estos platos se podrían acompañar de una buena base de verduras a la plancha y ensaladas con el aliño a parte, de patatas al horno u otro tubérculo. De postre, cualquier fruta es perfecta y para finalizar, un café. Si hubiera tarta por la celebración, siempre podemos probarla, no hace falta comernos todo el trozo.


Un “truco” que podemos usar, sería reducir durante la semana las calorías, para así “adelantarnos” a una mayor ingesta que realizaremos el día de la celebración fuera de casa. Esta y las anteriores opciones nos ayudarán a la hora de "cambiar el chip" cuando salgamos a comer fuera para no atiborrarnos y dejar de lado la dieta. A la vez, debemos pensar que estamos en un proceso y que no será para siempre así. Adherencia y flexibilidad.

Todo en su justa medida es posible.

Si queremos, podemos.


Salud y vida!💪🏽🤟🏿


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