Las mil y una dietas
¿Cuántos de nosotros hemos probado una dieta tras otra? Que si la dieta proteica, la de la piña, la del melocotón, la de sin lacteos, sin pan, la cetogénica, la paleo, la vegetariana, la vegana, etc. Mil y una dietas y nunca consigues un resultado a largo plazo. Es imposible mantenerla en el tiempo. La vida es más aburrida y triste cuando tienes una restricción tan grande, estás tanto tiempo comiendo sin gracia, y tan limitada, que acabas cayendo en tentaciones y perdiendo la constancia. Y es que estas han sido las dietas que han existido siempre para “perder peso” y nunca nos funcionaron. Quizás por eso estás leyendo este post.
Llevo ya cuatro años aprendiendo qué, cuánto y cómo debo comer, sin dietas tan restrictivas que me priven de lo que más me gusta: disfrutar de la vida social, de mi cuerpo y de mi mente. La comida es un placer, pero también me ayuda a conseguir los objetivos que me propongo en cada una de las etapas (pérdida de grasa o ganacia muscular). Debemos tener claro el objetivo que vamos a buscar y, dependiendo de este, usaremos unas estrategias u otras. Ingerir unos alimentos y dejar de lado otros que, dependiendo del objetivo, nos puedan alejar de conseguirlo.
Las dietas tan restrictivas son imposibles de mantener a largo plazo, ya que en unos meses ya no puedes más y te aburres. En nuestras vidas tenemos reuniones sociales o celebraciones y no es fácil seguir una pauta tan estricta. Te la saltas y… “de perdidos al río”, abusas de la comida e incluso del alcohol, y pierdes la rutina, pensando que no existe vuelta atrás. Finalmente, sales del camino emprendido y vuelves al de siempre, cayendo en los mismos errores una y otra vez. Es complicado ser constante en este propósito, pero existen soluciones a este círculo vicioso.
¿Qué dieta deberíamos hacer? Respuesta corta: ninguna.
Respuesta larga: no hay una dieta como tal, es tu estilo de vida el que la marcará. Para ello debemos comer de todo, enfocarnos en la comida mediterránea, nutritiva, saciante y equilibrada. Será necesario que nos movamos, que durante unos meses sepamos qué es lo que comemos, pesando los alimentos y anotándolo en una aplicación para sumar calorías. Así, seremos conscientes, a traves de la prueba y el error, de nuestros requerimientos energéticos y además, realizar entrenamiento de fuerza.
Debemos alimentarnos de comida alta en nutrientes, como son las verduras, frutas, pescados, huevos, carnes, legumbres, y de vez en cuando, con moderación, algún capricho que podremos comer una vez a la semana. (no supondrá un impedimento para la pauta que de 35 comidas una de ellas sea más calórica, te ayudará a descansar y sentirás que todo es más flexible). A la larga, este proceso será más llevadero ya que habrá mayor adherencia.
De esta manera, nos ayudará a mantenerla en el tiempo. A esta nueva forma de comer que quieres implementar la llamaremos DIETA FLEXIBLE.
Cambiar la mentalidad en nuestra manera de comer es difícil y el objetivo que te planteas lleva unas repercursiones. En este caso, el tiempo para pesar la comida, anotarla y saber qué cantidad necesitamos. También supone llevar una vida más activa, mejorar la calidad del descanso o realizar algún tipo de deporte, y si hay levantamiento de hierros, mejor.
Por ejemplo, existen alimentos muy calóricos que es importante conocer la cantidad que vamos a consumir, como el aceite, el arroz o la pasta. ¿Cuánto debemos comer? Pues dependerá de tu contexto y objetivo.
En conclusión, para conseguir metas necesitas propósitos motivantes y estos construirán pequeños hábitos paulatinamente. Si quieres resultados, tendrás que hacer cosas diferentes a las que habías hecho antes, probar cosas nuevas que te acerquen a otros resultados.
Y tú, ¿cuánto estás dispuesto a pagar?
Salud y vida!💪🏽🤟🏿
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