El movimiento en la vida.
La mayoría de la gente no es consciente de la importancia que tiene moverse: es de valor si queremos tener una vida más equilibrada, tanto a nivel mental, físico como espiritual. El ser humano está confeccionado para el movimiento. Cuanta menos acción, tienes más probabilidad de padecer una enfermedad metabólica y cardiorvascular (diabetes, infartos, obesidad, hipertensión, etc).
El movimiento es vida, ya que el sedentarismo mata a diario a miles de personas en el mundo (dato que puedes confirmarlo en Internet).
Una vida activa nos permite pensar mejor, gastar más energía e incluso encontrar la conexión con la naturaleza mientras caminamos por la montaña o la playa, es algo maravilloso y gratuito.
Cuando sales de tu casa, te acercas a los bosques o al mar, notas enseguida que tus pilas se recargan y que tienes una mentalidad más positiva.
Recordemos: no dejamos de movernos porque envejecemos, si no porque desistimos de hacerlo. A mayor número de pasos y de realizar entrenamiento de fuerza, mejor salud. Cuanto más músculo, más lentamente envejecerás. Parece sencillo, aunque a veces no nos lo parezca. El movimiento te hará libre, sorprendentemente, tendrás mayor energía.
Esta demostrado que las claves para envejecer más lento son:
1.Nutrición equilibrada y saludable.
2.Movimiento (mayor número de pasos).
3.Entrenamiento de fuerza.
4.Un correcto descanso y control del estrés.
Cuanto más activo y realizar algún deporte, más gasto de energía. Por tanto, obtendrás un margen considerable para comer más, ya que cuando hay un mayor consumo de energía, permite comer con menos restricción. Es decir, las calorías que consumes con las que gastas, tendrá un resultado negativo.
Además, descansarás mejor y a la vez, tu control del estrés será paulatinamente mayor. Es un círculo positivo que te acerca poco a poco a una mejor calidad de vida y al objetivo que te propongas.
Para ello no será necesaria una dieta tan estricta y equilibrada, ya que es mejor ser una persona activa que se alimenta mal, que una sedentaria que come saludablemente.
Como siempre escribo, la vida es un constante aprendizaje y lo que mejoremos en el presente ayudará a nuestro yo del futuro. Os puedo asegurar que desde 2017 a hoy, mi vida ha cambiado en todos los niveles. Un día decidí vender mi videoconsola y salir a pasear por la playa. Fueron dos gestos que iniciaron unos hábitos que me ayudaron a asentar otros, que a su vez, continuaron ampliando nuevos. Esta concatenación de hábitos saludables me ha construido una nueva mentalidad, más fuerte y con una perspectiva de seguir transformando mi vida en mi mejor versión.
El movimiento es acción y este nos ayuda a adquirir nuevas costumbres, a cambiar unos hábitos negativos por otros más saludables, y poco a poco, tener una mejor calidad de vida en todos los sentidos.
El día a día debe servir para aprender y construir unos cimientos que nos faciliten cambiar nuestras perspectivas, las amplien, y a la vez, nos transformen.
Salud y vida!💪🏽🤟🏿
Estoy comenzando a construir espacios y tiempos para generar un hábito que pueda mantener. Un abrazo
ResponderEliminarEso es, poco a poco😍👏🏽👏🏽👏🏽👏🏽
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