Mitos de la nutrición


Este tema es muy ilustrativo y os puede ayudar a ser un poco más conscientes de lo que es realidad y de lo que se ha convertido en un falso mito en referencia a la nutrición. Hoy destacaré siete en este post y en un futuro seguiré ampliándolos.

Me gustaría recalcar que todo dependerá del contexto y que nada es blanco o negro, siempre hay matices. Lo que he escrito me lo aplico cada día, y además, lo he experimentado a través del ensayo y el error. No existe la píldora mágica que nos convierta en expertos en nutrición. El camino es largo y sigo aprendiendo.

Pero las conclusiones que extraigo son claras: más energía, mayor poder de decisión y más consciencia de lo que necesito comer para mi estilo de vida.


1. La fruta engorda. 

Evidentemente esto es falso. Las calorías que nos proporciona son casi todas a través de la fructosa, y esta nos ayuda a tener energía para nuestro día a día. Es evidente que si eres una persona sedentaria debes reducir su consumo, pero como cualquier otro alimento. Ahora en primavera apetecen fresas, kiwis, nísperos, etc. Y en verano: melón, sandia y melocotón. Son brutales.


2. Las grasas engordan.

Fueron demonizadas en los años 90 y principios del 2000. Salieron muchos productos light que nos vendían la panacea de la delgadez. “Si comes esto no engorda, sin esto no puedes conseguir tus objetivos, etc.”

Las grasas son un macronutriente esencial y necesario para la regulación  hormonal, tanto femenina como masculina. Además de ser muy saciantes, aportan sabor a nuestros platos. Aceite de oliva virgen extra, mantequilla y frutos secos son fuentes esenciales de grasas saludables. Por tanto, las grasas son nuestras aliadas.


3. No hay que comer ultraprocesados.

No es necesarios comerlos, pero esporádicamente no habrá inconveniente. Y siempre dentro de un estilo de vida relativamente activo. En una alimentación con un alto porcentaje de comida saludable (un 80%), cabrían. Yo no los he eliminado de mi dieta. Elijo si quiero o no quiero comerlos porque no tengo una necesidad emocional a ningún alimento. Si el tuyo fuera el caso contrario, sí que intentaría renunciar a ellos de manera paulatina. En los encuentros sociales nos solemos encontrar este tipo de comidas, y en general, nos hace felices compartirlo con los nuestros.


4. Los lácteos son malos.

Únicamente lo son en el caso de que seas intolerante a la lactosa o tengas una alergia. Los lácteos son interesantes pero no necesarios. Si no te gustan, no te obligues a comerlos. Existen alternativas. Es verdad que las proteínas que se derivan de sus productos: leche, quesos, yogures, etc. son de muy alta calidad biológica, pero son sustituibles. Yo, por ejemplo, los incluyo a diario.


5. La carne produce cáncer.

Es falso, pero con matices. Cualquier alimento en exceso puede ser negativo. Con una alimentación equilibrada, las carnes blancas (pollo, pavo y cerdo) se pueden incluir diariamente. Por otro lado, las carnes rojas tienen un alto contenido en proteínas y semanalmente las podemos incluir entre una y dos veces. Las carnes procesadas como la longaniza, chorizo o morcilla, son poco o nada recomendadas. Yo las elijo comer de manera puntual, tal vez una o dos veces cada seis meses.


6.Los huevos tienen colesterol.

El huevo es uno de los alimentos más completos que existen. Cargado de muchos nutrientes, es muy recomendable incorporarlo en tu dieta a diario. Su proteína es de alto valor biológico y su grasa de mucha calidad. Simplemente es increíble: a la plancha, revueltos, duros, en tortilla… muchas ideas para el paladar. Los suelo incluir todos los días, y a la semana, me puedo comer entre diez y doce unidades. (La gente se sorprende cuando te ven comer tres o cuatro huevos en un revuelto, pero sorprendentemente no les pasa cuando observan a alguien comerse cuatro o cinco galletas tipo “digestive”.)


7.Los hidratos de carbono engordan.

Los carbohidratos son un macronutriente necesario para obtener la energía que nos hace sentir activos y son compatibles con un estilo de vida que no sea sedentario. Todo lo referente a la alimentación depende del contexto, de lo que te muevas y del tipo de deporte que realizas. Una persona sedentaria debe ingerir menor cantidad de cualquier sustento comestible y enfocarse en encontrar tiempo para realizar algún deporte o actividad que le ayude a moverse más. Pero los carbohidratos son necesarios en una dieta saludable y equilibrada.


Y tú, ¿qué dudas tienes sobre nutrición? Disfruta de la comida, los mitos están para desmitificarlos y explorar por uno mismo las incógnitas.


Salud y vida!💪🏽🤟🏿

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