Si no me gusta entrenar fuerza, ¿qué puedo hacer?
Es una pregunta que está abierta a hacer algo alternativo al entrenamiento de pesas, así que demuestra que quieres alcanzar un objetivo desde otra perspectiva, lo cual ya es de valor. Es importante tener opciones a cualquier cosa para que nos permitan adaptarnos a los cambios que queremos implementar y así, mejorar nuestro estilo de vida. Porque si no te gusta entrenar fuerza, es importante encontrar esas alternativas que supondrán un primer paso para lograr transformar tus hábitos.
Tener un estilo de vida saludable para el largo plazo, por lo general, necesita de unos hábitos interiorizados, de disciplina y de flexibilidad para adaptarse a los obstáculos que surgen, y así, poder mantenerlo aunque no se consiga realizar a la perfección. Cuando tienes claro las razones de tu interés por cambiar, el camino se allanará delante de ti, permitiéndote explorar opciones diferentes, incluso si no va contigo el entrenamiento de fuerza.
No se trata de que lo hagas sí o sí, la cuestión es probar y experimentar en primera persona para saber si te gusta. A mi, por ejemplo, no me agradaba entrenar fuerza, de hecho lo asociaba a un deporte que sólo practican “ciclados” y personas narcisistas. Pero nada más lejos de la realidad. Algunas de las personas que viven un estilo de vida saludable no solo entrenan fuerza o les gusta hacer uno o varios deportes, sino que siguen desarrollándose de manera integral a través del crecimiento personal y emocional, adquiriendo conocimientos de educación financiera, de nutrición, de filosofía, etc.
En mi caso, el levantamiento de hierros me ha ayudado a conocer otros ámbitos muy diferentes y en los que en estos momentos estoy desarrollando mi conocimiento. Nunca me hubiera imaginado querer aprender sobre filosofía, educación financiera, desarrollo personal, etc. Ámbitos muy distintos al cuidado físico que me ha proporcionado el entrenamiento con pesas y que me está permitiendo construir un mejor yo.
Mi experiencia para transformar mi vida en una más saludable, y asociada a mis gustos personales, me ha mostrado el entrenamiento que mejor se adapta a mis preferencias. Gracias al ensayo y al error, que me ha permitido encontrar los ejercicios que me gustan y los que no, he construido un plan de trabajo adaptado a mí. No empecé sabiéndolo todo a la perfección, sino que inicié el camino sin muchos conocimientos y fui ampliándolos, y así, apliqué aquello que me está permitiendo tener adherencia y versatilidad para mi día a día.
Si no te gusta entrenar fuerza, no lo hagas. Puedes realizar otros deportes u otras actividades: jugar a padel, nadar, bailar, correr por la montaña, patinar, etc. Hay muchas ocupaciones con las que te puedes divertir y ejercitar.
Pero lo que sí que es importante es que con lo que empieces, sea cual sea tu elección, hazlo porque te gusta, sigue mejorando, y poco a poco, descubrirás nuevos aprendizajes, nuevas metas y nuevas motivaciones.
Salud y vida!💪🏽🤟🏿
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