Hay que joderse


Imagino que al leer el título del post has podido pensar que me refería a que hay que sufrir siempre para conseguir cualquier objetivo que parezca inalcanzable y, de esta manera, lograrlo. Nada más lejos de la realidad. La existencia es un camino que no merece que soñemos siempre con el final, en ella hay árboles, piedras, montañas y todo esto nos muestra dónde debemos pisar para crecer. 
Vivir el presente es fundamental para construir un futuro mejor, ya que en el ahora es donde podemos incidir, sobre todo, en aquello que depende de nosotros.

Tengo la sensación de que nos enfocamos más en observar el árbol en vez de levantar la mirada y vislumbrar el maravilloso bosque. Cuando postergamos o no iniciamos cualquier meta porque creemos que es difícil conseguirla, suele ser porque nos minimizamos o nos vemos incapaces de comenzarla, y por culpa de esto, nuestra autoestima se empequeñece hasta dejar de lado lo que íbamos a realizar. Frases como las siguientes son ejemplos de lo que me refiero:
“Es imposible que yo lo haga”. 
“¿Para qué voy a empezar si voy a fracasar?”
“Es que no tengo la genética”.

Ahora podréis entender mejor por qué se titula así el texto. A pesar de los mensajes negativos que nos mandamos cuando hay dudas, debemos armarnos de valor e iniciar el reto que queremos emprender. El fracaso no existe para los valientes porque empezar ya es un éxito. 
Por eso cuando quieres conseguir, por ejemplo, un físico con más músculo y menos grasa, debes cuidar tu nutrición y realizar entrenamiento de fuerza. Estas dos actividades te permiten acercarte más a ese objetivo. Pero debes privarte de comer alimentos ultraprocesados y beber alcohol, por un lado, y mentalizarte para sufrir levantando hierros pesados por otro. En este caso, este “sacrificio” hace que la meta propuesta pueda ser más asequible. Por tanto, debes joderte en muchas ocasiones porque tienes que hacerlo, y en otras, porque no tengas ganas. Además, esto se puede complicar cuando hay reuniones sociales, ya que debes escoger comer lo que no boicotee tu pauta nutricional y dejar de lado las bebidas alcohólicas.

Para conseguir los objetivos propuestos, debemos contar con la motivación que encienda la chispa y un “para qué” potente para poder comenzar. Cuando hayan pasado los primeros meses, necesitaremos la disciplina y la actitud para continuar. Estas son las habilidades que nos pueden ayudar a evadir pensamientos negativos y autodestructivos, y a la vez, que se conviertan en catalizadoras de nuestra voluntad, situándonos en una posición de mayor fuerza mental, ayudándonos a eludir razonamientos que nos hacen pequeños y nos impiden superar las adversidades.

El concepto hay que joderse se basa en la elección que se presenta a la hora de conseguir una meta, ya que debemos renunciar a actividades que son incompatibles, pero nos gustaría poder hacer.

Por todo ello, debes tener claro a lo que quieres optar y lo quieres llegar a ser. Comprometerte en el objetivo y luchar contra ti mismo. Muchas veces tendrás dudas, sin querer te autoboicotearás y seguramente falles. En esos casos, sé fuerte, vuelve a intentarlo y tus sueños pueden ser realidad, aunque nunca estarás seguro de conseguirlo. 
Sigue el camino, lucha por tus metas y jodéte en muchos momentos. Solo así puede que estés más cerca de tu mejor versión.

“La dificultad muestra lo que son los hombres”
Epicteto

Salud y vida!😉🤟🏿

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