A mi yo de ayer
Como siempre entreno con música aleatoria, el otro día me salió una canción del cantante Rayden. No sé si lo conoces, pero hace unos años lo ví en un festival de música y alguna de sus letras me gustan. Por eso, el título del post que vas a leer hoy es el de una canción suya, que me ha ayudado a estar inspirado y a darle forma al texto que quiero compartir contigo.
Literalmente, hablo conmigo mismo, con aquel Jose Manuel de hace 10 años. Por eso le cuento lo que vas a leer:
El cuerpo que tienes está unido a una mente, a una forma de pensar y de actuar. Todo lo que ahora mismo eres, es la consecuencia del tiempo que te has dedicado: a leer, a observar y a escuchar para aprender, a reflexionar sobre aquello que has hecho y por qué lo has hecho, a lo que comes, descansas y te mueves. Todo esto que te acabo de enumerar eres tú, y gracias a eso, ahora este soy yo.
Después te aconsejaría, que aunque muchas veces sientas rabia y miedo, has de saber que es totalmente normal. Debes aprender a hacer cualquier cosa que debas, a pesar de que te asuste. La rabia o la frustración son catalizadoras de ideas, necesarias para superar obstáculos. Aprende a utilizarlas a tu favor y sé constante. Te equivocarás muchas veces, pero aun así, sigue adelante: hay varias formas de continuar evolucionando.
El miedo es normal y es parte imprescindible de la vida. Gracias a él no te atreves a hacer algunas cosas que te puedan resultar peligrosas o desagradables. Por eso, necesitas ser valiente y saber diferenciar cuáles puedes afrontar y a cuáles renunciar. Aunque esto es muy difícil y es totalmente normal, a veces no sabemos discernirlas. Pero es parte de la vida y es de lo que va.
Aparte de lo que acabo de decirte, que no es poco, no quisiera pasar por alto la importancia que tiene ser paciente, y así, disfrutar de lo que te ocurre. Vive el presente, es una enseñanza que yo aun sigo intentando aprender. ¡Qué difícil es!
Cuando estás en el presente, no hay ansiedad por el futuro ni estrés por el pasado. Sé siempre tú mismo y practica la bondad. El amor es la manera de encontrarte en paz contigo y con los demás. No guies tus actos por lo que pensarán los demás ni tampoco dejes de practicarlos, prueba y no esperes nada a cambio.
Aliméntate lo más nutritivo y equilibrado que puedas, ya que la comida es placer y energía y te ayuda a tener la gasolina para tus actividades diarias.
Muévete más y con mejor calidad. Aprende a amar el entretenimiento de fuerza, con el paso del tiempo entenderás sus virtudes y todo lo que te puede regalar. Alcanzar una fuerza física te proporciona también una fortaleza mental.
Lee y escribe siempre que puedas: de esa manera, interiorizarás mejor lo que aprendes, descubrirás ideas nuevas y te ayudará a ser más flexible en esta sociedad tan polarizada y compleja.
Duerme más y mejor. Ten una rutina antes de ir a dormir que te permita descansar y estar preparado para el siguiente día.
Y, sobre todo, rodéate de personas que te aporten conocimientos, crea una tribu de la que te sientas parte. Cuídalos aunque no estés de acuerdo con ellos, sé comprensivo y escucha más (tenemos dos orejas para atender el doble y una boca para hablar la mitad).
Debes ser valiente para hacer lo justo aunque no te apetezca, siempre y cuando no dañes a otros. Y pese a que nadie te esté mirando, haz lo correcto, porque así te respetarás.
"El primer principio es que no debes engañarte a ti mismo, y tú eres la persona más fácil de engañar."
Richard Feynman
Si has llegado hasta aquí solo puedo agradecértelo mucho y si te ha parecido interesante, por favor, compártelo con alguien que creas que le pueda ayudar. Muchas gracias.
¡Salud y vida!🤟🏿
Comentarios
Publicar un comentario