​Mitos y creencias sobre la salud


He querido escribir este post porque la mayoría de personas con las que hablo en relación a la nutrición, ensalzan inconvenientes sobre algunos alimentos que puedan perjudicar la salud. Entre ellos se encuentran el café, la sal, el azúcar, la leche, el chocolate, etc. También existen dudas sobre distintas palabras que a veces tienen una connotación errónea, me refiero, por ejemplo a dieta, cetonas, peso, adelgazar, caminar, entre otros. Más adelante os explicaré de manera más concreta cada una de ellos y por qué las he nombrado.

Quiero dejar claro que, desde mi punto de vista, no hay alimentos malos o buenos. La comida es, junto a nuestros genes y contexto, un factor más a tener en cuenta en relación a los beneficios e inconvenientes para nuestra salud. Evidentemente, hay alimentos que son indispensables en nuestra dieta, y otros que debemos dejar de lado sí o sí. Si me lees con asiduidad, sabes que he comentado alguna vez que un alimento no tendría por qué tener una repercusión negativa en un ser humano sano, pero sí la podría padecer otro que tuviera asociada cualquier enfermedad, alergia o intolerancia alimentaria.

Comienzo con los mitos relacionados con los alimentos que siguen arraigados en la sociedad y son creencias erróneas:

-Café: este alimento es uno de los más denostados de los que se conocen. Este brebaje oscuro y que me gusta tanto, se ha tildado de perjudicial para la salud cuando todos los estudios demuestran que entre 2 o 3 tazas diarias son beneficiosas para la salud y ayudan a alargar nuestra vida. El café tiene, aparte de su compuesto más conocido como es la cafeína, polifenoles que nos aportan importantes ventajas para nuestro organismo: combate el Alzheimer, contiene antioxidantes, contribuye a la pérdida de peso, etc.

-Sal: es una sustancia que sirve para sazonar los alimentos, está compuesta por cloruro sódico y llena de minerales que son indispensables, como el magnesio, zinc, calcio, hierro, etc. Por tanto, la sal es necesaria para el organismo. Ahora bien, no hay que abusar, ya que el problema llega cuando, a parte de ingerir alimentos ultraprocesados llenos de sal, añadimos más a otros alimentos. Cabe destacar que una alimentación, para ser equilibrada y saludable, necesita contener sal, en este caso, entre 5 y 10 gramos diarios. Depende de lo activo o sedentario que seas, o de si eres una persona sana o con enfermedades cardiovasculares.

-Azúcar: con el azúcar ocurre algo parecido a la sal. Ha sido demonizado e incluso señalado como culpable de muchas enfermedades metabólicas. No deja de haber una parte de verdad, pero nada es negro o blanco. La glucosa es una de nuestras fuentes de energía y otra opción para nuestro organismo. El problema se encuentra en un abuso inconsciente de este producto, ya que muchos alimentos ultraprocesados contienen un alto porcentaje del mismo.

-Leche: este líquido blanco lleno de nutrientes, vitaminas y minerales es una opción perfecta, siempre y cuando te siente bien, no seas intolerante, y además, te guste. No es esencial en nuestra dieta, pero puede ayudarte a conseguir los nutrientes que tu cuerpo necesita. La leche es un producto que los seres humanos llevamos consumiendo pocos siglos, no es comparable a otros. De ahí que haya tanta gente con intolerancia a la lactosa. Como con los anteriores alimentos, su ingesta debe ser la adecuada, ya que altos consumos de leche (más de 2 litros diarios) podrían guardar relación con algunos tipos de cáncer. Pero tomando la cantidad adecuada es un alimento seguro, aunque no imprescindible.

-Chocolate: para muchos de nosotros ha sido un pecado y hemos pensado que “engordaba” demasiado. Evidentemente, existen chocolates y chocolates. Me explico. El chocolate típico con azúcar es menos saludable que el chocolate a partir de un 70% de cacao. El primero tiene mucho más contenido en azúcares añadidos que el segundo, pero son igual de calóricos. Es verdad que el que contiene más porcentaje de cacao es más nutritivo, pero en el caso de optar por una alimentación equilibrada, siempre cabe una onza de chocolate de este tipo en la dieta. Contiene vitamina A y B, minerales como el calcio, fósforo, hierro, magnesio, cobre y potasio.

Me gustaría adentrarme en otra vertiente relacionada con temas de salud. En este caso, son los conceptos que escuchamos nombrar en algunas conversaciones y se describen erróneamente, porque no se ajustan a su verdadero significado:

-Dieta: esta palabra quiere decir hábito alimenticio. Ya escribí hace más de un año un post sobre esto (puedes chequearlo en el blog). 

Su significado y la idea de “estar a dieta” de manera general, se basa en una ingesta de comida baja en calorías, muy restrictiva y bastante pobre en variedad, sabor y cantidad. Así conseguimos menguar y reducir peso. Pero, ¿quién ha conseguido mantenerla y estar como imaginaba? Me atrevo a decir que nadie. Estar saludable y encontrar el físico que quieres es un compendio de varios aspectos: dieta, entrenamiento de fuerza, movimiento y descanso. Una dieta debe ser nutritiva, sabrosa y equilibrada, y además, que se pueda mantener en el tiempo y te aporte la energía que necesitas.

-Dieta cetogénica: es una dieta nula o baja en carbohidratos (en un futuro hablaré en un post ampliando información). Nuestro organismo se nutre solo de las grasas y de la proteínas. Ejemplos de ella son la dieta Atkins o Dunkan. Las grasas son el sustento energético de nuestro organismo en este tipo de pautas alimenticias. Es el propio cuerpo el que convierte la grasa almacenada en cetonas (glucosa) para usarla como energía. Éste proceso se produce gracias a que nuestro hígado convierte los lípidos en glucosa y llegan desde el torrente sanguíneo a los músculos.

No es negativa y ayuda a que nuestro cuerpo sea más flexible metabolicamente. Es verdad que no es aconsejable para todo el mundo.

-Caminar: esta actividad no es un deporte, es una acción que debemos hacer todos los días. Es un complemento a otros deportes o al ejercicio. Por tanto, andar todos los días debe ser una prioridad al igual que comer, dormir y relacionarte con otras personas. Entre 8.000 y 12.000 pasos es una buena cifra que alarga nuestra esperanza de vida. Pero si te mueves poco, unos 2.000-3.000 pasos, hacer 5.000-6.000 aporta mucho a tu salud. Es decir, comienza poco a poco, mejora y siente que avanzas cada día para superarte.

-Peso: este indicador nos muestra un factor más a tener en cuenta en relación con nuestro físico. Es decir, puedes pesar más, pero no es solo grasa, podría ser el músculo, retención de líquidos o todos estos elementos juntos. Por tanto, para saber si estamos progresando en un contexto de pérdida de grasa, necesitamos medir el contorno de la cintura, del pecho y del cuello, junto al peso, para saber si hemos ganado más músculo o grasa.

-Adelgazar: nosotros no adelgazados, las personas perdemos volumen corporal gracias a la pérdida de grasa o musculo, líquidos (fecales, sudor u orina) y densidad ósea. El término adelgazar se ha generalizado y utilizado erróneamente. Por tanto, puedes ganar peso y tener una ratio grasa/músculo más saludable (mayor cantidad magra), menor contorno de cintura o de cadera (en el caso de la mujeres) y menor talla de pantalón. Lo que quiero decir es que lo que importa realmente es tu porcentaje de grasa y de músculo que se comprueba gracias a la prueba del IMC (índice de masa corporal). Puedes pesar más, pero estar más saludable.

Con todo esto, espero haberte aclarado algunos conceptos e ideas que hay arraigadas de una manera equivocada en el saber cotidiano y nos han llevado al error, al miedo o al rechazo.

Las cosas son, nosotros le damos la connotación positiva o negativa.

“Nunca olvides que se necesita muy poco para vivir una vida plena y feliz.”

Marco Aurelio

Si has llegado hasta aquí solo puedo agradecértelo mucho y si te ha parecido interesante, por favor, compártelo con alguien que creas que le pueda ayudar. Muchas gracias. 

¡Salud y vida!🤟🏿

Comentarios

Entradas populares de este blog

El secreto de la eterna juventud

¿Quiénes somos?

Familia, amigos y entorno