¿Qué es la dieta cetogénica?
Es una pauta nutricional basada en la restricción o la eliminación de los hidratos de carbono. Nuestro organismo utiliza como sustento energético las grasas de las distintas comidas, pero a través de un proceso conocido como catabolismo, nuestro metabolismo convierte los lípidos en glucosa. Es decir, transforma la grasa almacena en nuestro cuerpo y la convierte en cuerpos cetónicos que sirven para sustituir la energía que nos proporcionan los carbohidratos o el azúcar.
Nuestro organismo tiene dos mecanismos metabólicos: el anabolismo (construcción de células en cada órgano, como en el caso del músculo) o el catabolismo (descomposición de células para proporcionar equilibrio al organismo). Estos dos sistemas se complementan y dan estabilidad para que nuestras células pueden realizar sus funciones de manera óptima. El cuerpo es una máquina perfecta de hacer lo que debe cuando de manera externa realizamos acciones acordes a lo que él espera: ayunar entre 12 y 14 horas, hacer ejercicio, ser activos, descansar, alimentarnos nutritiva y equilibradamente, exposición al sol, respetar los ritmos circadianos, etc.
Esta dieta se basa en las circunstancias que tuvieron que vivir nuestros ancestros en épocas de poca fruta, de sequías, de plagas de insectos, y en consecuencia, menos alimentos ricos en hidratos. También es probable que el pan se inventara hace unos 5.000 años, y por tanto, no existía en esta época. Esto sucedía a menudo y sus cuerpos sufrían, posiblemente, todo el invierno en cetosis (el organismo convierte nuestra grasa en glucosa). Así, cuando había una época de carencia nutricional de carbohidratos, nuestro organismo respondía utilizando las reservas de grasas de nuestro propio cuerpo para convertirlas en glucosa.
Por eso, nuestros genes pueden esperar y están preparados para experimentar épocas de poco o nulas ingestas de hidratos de carbono.
Existen otros mecanismos para conseguir un metabolismo más flexible y estar en cetosis, que son el entrenamiento de fuerza y el ayuno. Por lo que respecta al levantamiento de pesas, tu organismo va a necesitar utilizar la energía de tu almacen de glucógeno que existe tanto en el músculo como en el hígado. Así, vacía estos depósitos y, cuando finaliza la sesión, comienza a utilizar la grasa de tu cuerpo como sustento energético, ya que los deportes de alta intensidad requieren la glucosa para rendir. Con el ayuno intermitente pasa algo parecido. Al no ingerir alimentos, tu cuerpo va a utilizar la propia grasa para generar esos cuerpos cetónicos que te aportan la energía que no estás ingiriendo.
¿Cómo comenzar con la dieta cetogénica?
Es necesario saber que no es la panacea para lograr objetivos estéticos a largo plazo, es más bien una buena estrategia dietética para un plazo de entre dos y tres semanas, como mucho un mes.
Hace bastante que no la implemento en mi rutina, pero puede ser interesante si te ayuda, si te sientes bien o si te aporta la energía que necesitas.
En lo que respecta a su aplicación, esta dieta se basa en comer alimentos sin hidratos de carbono, por tanto, priorizaremos huevos, carnes, pescados, mariscos, verduras bajas en carbohidratos (lechuga, setas, brócoli, espinacas, apio, etc.) frutos secos, lácteos y quesos o aguacate. Debemos tener en cuenta que para mantenernos en cetosis no debemos superar los 50 gramos de hidratos por kilogramo de nuestro peso. En definitiva, esta pauta de ingesta se basa en comer solo los dos macronutrientes esenciales: las grasas y las proteínas.
La única recomendación que te puedo dar es que si no la has probado y quieres, puedes hacerlo sin problema. Para empezar, debes tener en cuenta que no es una pauta alimentaria para todo el mundo, si quieres saber si es para ti, experiméntala. Si te va bien, te sientes con energía y no te paraliza ni te hace sentir mal, es para ti, pero si no te sientes bien, te notas cansado y bajo de ánimo o irascible, esta pauta no es para ti. Y no pasa nada. Hay tantas cosas en la vida que no son para nosotros y nos empeñamos en intentarlo tantas veces que no entendemos ya para qué la empezamos a hacer.
Si la implementas, es recomendable hacerla en un período mínimo de dos semanas y un máximo al que tú te sientas adaptado. Esto es muy individual. Tener un metabolismo flexible es positivo para nuestro organismo.
"El primer principio es que no debes engañarte a ti mismo, y tú eres la persona más fácil de engañar."
Richard Feynman
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¡Salud y vida!🤟🏿
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