¿Qué son las grasas?
Las grasas son el macronutriente más demonizado en todos los sentidos en relación a la alimentación. Durante los años 70 del siglo pasado, se comenzó a culparlas del aumento del sobrepeso y los problemas cardiovasculares. Se las sustituyó por el azúcar y se produjo la proliferación de “alimentos” light. Desde entonces, nuestra sociedad ha sufrido el incremento de problemas metabólicos y los relacionados con enfermedades del corazón, pero esto ya da para otro post. Y lo que hablamos en este es de lo esenciales que son para nuestro organismo los lípidos por las siguientes razones:
-Son una fuente concentrada de energía. 1gramo de grasas= 9Kcal. Nuestro cuerpo necesita del sustento energético que nos proporcionan los lípidos para funcionar, es nuestra gasolina. No podemos estar sin ingerir alimentos ricos en grasas durante mucho tiempo. Por tanto, son esenciales para vivir.
-A nivel estructural y de reserva, forman el tejido adiposo, de las membranas de nuestras células y de la vaina de mielina de nuestros nervios.
-Nuestras hormonas necesitan de los lípidos para su formación.
-Tienen un componente térmico, aislante y protector, que recubren nuestros órganos y los preservan, a la vez, nos ayudan a resistir ambientes con bajas temperaturas.
-Las grasas son necesarias para absorber las vitaminas (A, D, E y K).
Además las lipoproteínas se encargan del transporte de los lípidos en la sangre.
Estudios recientes han demostrado que dietas bajas en lípidos, entre 0,1 y 0,3 gramos de este nutriente por cada kilogramo de peso, condicionan de manera negativa nuestra salud. Esta pauta nutricional a la que muchos culturistas profesionales se exponen, puede conllevar graves problemas de salud. Análisis de sangre realizados en estos atletas, se podrían igualar con los de otros individuos con obesidad mórbida, por ejemplo. Por tanto, este macronutriente es necesario para tener una salud óptima y una vida de calidad.
Por su estructura química las grasas se dividen en:
-Saturadas: son lípidos que pueden ser de origen animal o vegetal y se caracterizan por permanecer sólidas al encontrarse en temperatura ambiente (al menos en la mayoría de los casos). Los productos de origen vegetal suelen contener menos cantidad de ácidos grasos saturados que los que provienen de origen animal. Aunque mucho se habla de que las grasas saturadas son malas no es cierto, ya que las necesitamos en una dieta equilibrada y nutritiva. No obstante, no debe abusarse de su consumo, ya que en exceso, podrían elevar los niveles de “colesterol malo”. Alimentos como la leche, el queso, el aceite de coco, la mantequilla o la carne de vaca y la piel del pollo, son algunos ejemplos.
-Grasas insaturadas.
Existen dos tipos:
1.Monoinsaturadas: son ácidos grasos que, por lo general, se encuentran en estado líquido a temperatura ambiente. Suelen contener el deseado omega 3, tan importante para nuestra dieta, ya que nuestro organismo no es capaz de sintetizarlo por sí mismo. Aceite de oliva virgen extra, frutos secos, aguacate, carne de cerdo o las aceitunas son ricas en este tipo de grasas.
2.Poliinsaturadas: son grasas esenciales que nuestro cuerpo no es capaz de producir, como el omega 3 y el omega 6. El aceite de oliva es un alimento que contiene este tipo de nutrientes. Por un lado, el omega 3 nos ayuda a reducir la inflamación, nos beneficia tanto en nuestro sistema nervioso, como el cardiovascular e inmunológico. Por ejemplo, alimentos como las nueces, los pescados azules (salmón, sardinas, etc.), semillas de lino, chia o las pipas de girasol son fuentes de omega 3. Por otro lado, el omega 6, que si lo ingerimos de manera equilibrada, nos ayuda a tener un correcto funcionamiento del organismo. Si lo tomamos en exceso, podría ser contraproducente. Por ejemplo, los aceites vegetales y de semillas, junto con los frutos secos en general, proporcionan esa fuente de omega 6 que necesitamos en mayor proporción que la de omega 3, pero manteniendo una ratio equilibrada: 2:1 o 4:1 a favor de la omega 6 sería lo ideal.
-Ácidos grasos trans: Las grasas trans se producen cuando las empresas de alimentación convierten aceites líquidos en grasas sólidas. Este proceso se llama hidrogenación. Se los conoce como aceites parcialmente hidrogenados (PHO, por sus siglas en inglés). Aunque estas industrias han reducido considerablemente el uso de grasa trans en los últimos años, todavía las podemos encontrar en muchos productos fritos, empanados o procesados, incluyendo alimentos rebozados, manteca y margarina en barra, pasteles, tartas y galletas horneadas comercialmente.
En definitiva, una dieta equilibrada con todos los macronutrientes (carbohidratos, proteínas y grasas) es la opción ideal. Demonizar los lípidos por su mayor contenido en calorías respecto los otros dos nutrientes (9kcal por cada gramo de peso) es erróneo. Este elemento es necesario para diferentes mecanismos que necesita realizar nuestro cuerpo, y al no poder sintetizarlo de manera endógena, necesitamos incorporarlos a través de la comida. Las grasas son un macronutriente esencial, y sin él, podríamos llegar a morir.
Come sin miedo, come sabiendo y disfrutarás de ello. La comida es placer y, a la vez, energía.
"Pensar es difícil, por eso la mayoría de la gente juzga."
Carl Jung
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¡Salud y vida!🤟🏿
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