Consejos para hacer un menú semanal
Ya sabes, si me has leído otras veces, que nada es blanco o negro en este blog. Todo tiene sus matices, y en este caso, no iba a ser diferente. Nuestra alimentación es importante, si nos anticipamos y planificamos un plan nutricional semanal, nos resultará mucho más fácil no salirnos de lo que nos hemos programado. Aquí es a lo que me refiero con que nada es un extremo u otro. No quiero decir que cuando organices tu menú semanal debas seguirlo al pie de la letra: desayuno, comida y cena. Esta planificación sustenta las bases de tu compra, tiempo y dedicación para preparar los platos. Podrás cambiar un día por otro, una comida por una cena o simplemente, saltártela e improvisar porque te has olvidado de algún ingrediente principal y las tiendas están cerradas. No pasa nada.
El menú semanal es muy visual, para ello necesitas una pizarra, un folio o una pared. En mi casa lo hacemos en el cristal de una ventana muy grande que tenemos en la cocina.
(como aparece en la foto de abajo)
Este menú contiene todos los días de la semana, incluidos el sábado y el domingo. Si comes o cenas fuera de casa, lo indicas en su cuadro.
Por tanto, en este rectángulo incluiremos tres espacios en cada día: desayuno, comida y cena. Para este plan semanal, dejo el almuerzo y la merienda fuera, ya que no hago estas ingestas. Si tu las haces, tenlo en cuenta y añádelas. Sencillo. A continuación iremos anotando las diferentes comidas en cada hueco.
A partir de aquí, vamos a ir dando forma al siguiente nuevo paso: tu lista de la compra. Cuando hacemos una lista y escribimos los alimentos que necesitamos para la semana, se gasta menos dinero y, por tanto, se tira mucha menos comida.
Eres consciente de qué necesitas y qué no. Luego, en el supermercado es tu decisión, comprar lo que has puesto en el menú o si te quieres llevar algún capricho. (Te dejo un consejo: nunca llenes tu carro con el estómago vacío).
A partir de aquí, como ya tenemos el menú escrito en la pizarra, nos resultará más fácil crear la lista de la compra, ya que hemos detallado las diferentes comidas que tenemos repartidas para cada día de la semana. Yo, por ejemplo, lo que hago es anotar cada alimento que compraré en la aplicación de WhatsApp, y así, cuando voy a llenar mi cesta, lo puedo leer sin problema y, antes de ir a la caja, la repaso por si me olvido de algún elemento.
Estas propuestas de ayuda resultan muy factibles de aplicar y, con el tiempo, se interiorizan sin dificultad.
Poco a poco, te sorprenderás de la comida que estabas tirando o de lo diferente que pueden resultar tus elecciones a la hora de decidir qué comer y, sobre todo, del dinero que te ahorras. Porque cuando te planificas el menú semanal, la selección de tus comidas será más nutritiva, más saludable y en consonancia con el objetivo que te hayas planteado. Este plan semanal optimiza tu cocina y tu estómago, y te regala no tener que pensar y decidir con estrés o con hambre en el momento de cocinar. Y si en ese instante cambias de opinión y deseas cocinar otras recetas, no hay problema, porque te permite ser flexible.
En un mundo en el que todo va tan rápido y lo queremos ya, hay veces que no podemos permitirnos pensar y ejecutar de forma correcta. Es ahí cuando tomamos peores decisiones y podemos salirnos del camino emprendido. Nos crean frustración y tendemos a abandonar. Por tanto, la anticipación del menú nos permite tener una buena respuesta y ayuda para los días en los que llegamos a casa sin tiempo, cansados o simplemente estamos saturados y no queremos pensar.
A veces, de pequeños cambios surgen grandes resultados.
“El hombre conquista el mundo conquistándose a sí mismo.”
Zenón, fundador del estoicismo
Si has llegado hasta aquí solo puedo agradecértelo y si te ha parecido interesante, por favor, compártelo con alguien que creas que le pueda ayudar. Muchas gracias.
¡Salud y vida!🤟🏿
Muy interesante,lo intentaré 😊
ResponderEliminar