¿Qué hay fácil en la vida?

Tanto tú como yo diríamos en principio que no hay cosas fáciles en la vida, pero si nos paramos a reflexionar, encontraremos unas cuantas que se pueden conseguir casi sin esfuerzo en nuestro “primer mundo”. El problema es que siempre tienen trampa y hay un precio a pagar. Enseguida me explico poniendo contexto a lo que voy a hablar y, así, tenga sentido.

En la época de las cavernas, (me remonto a esos años porque venimos de los seres humanos que se perpetuaron y nuestros genes son los mismos que los de nuestros ancestros) siempre luchábamos, sufríamos y hasta moriamos por saciar nuestras necesidades vitales. La comida, la bebida, un lugar en el que cobijarse, la seguridad, el descanso y el sexo iban de la mano, en muchas ocasiones, de la fuerza, la inteligencia, la capacidad de liderazgo y de la maldad, por qué no. Es parte natural del ser humano. Y aunque no lo creamos ni nos guste, sigue en nosotros. Solo tienes que ver en las noticias de los medios de comunicación cómo informan de las guerras, asesinatos, violaciones y tantas acciones detestables. Si no realizáramos estas acciones, tampoco se emitirían esas noticias. 

Por tanto, retomando la cuestión inicial del texto, ¿qué hay fácil en la vida? Pues te diría que siempre dependerá de la perspectiva con la que miremos nuestros actos. Pero en nuestra sociedad desarrollada WEIRD, tenemos muchísimas comodidas y facilidades que, me atrevería a decir, nos están convirtiendo en individuos mucho más débiles en todos los sentidos (mental, físico y social).

<Sociedad WEIRD: reúne a las personas occidentales (Western), educadas (Educated), industrializadas (Industrialized), ricas (Rich) y democráticas (Democratic)> (desde este momento usaré este acrónimo para referirme al “primer mundo”, que mi queridísima doctora Sari Arponen, nos lo explica en sus maravillosos libros: “Es tu microbiota idota” y “El sistema inmunitario por fin sale del armario”).

No me refiero a que vayamos imponiendo de manera agresiva nada a nadie, pero sí que demos valor a lo que de verdad es jodido de conseguir. Por ejemplo: si alguien tiene éxito empresarial o en su trabajo, ¿por qué lo tildamos generalmente de suertudo o de pelota? De verdad, ¿no se lo habrá currado? Lo mismo ocurre si alguien tiene una casa lujosa, si ha conseguido un cuerpo musculoso, si gana mucho dinero, etc. El sesgo con el que lo vemos siempre es la envidia o el desmerecimiento de los logros.

Cuando al inicio del texto me he referido a que ahora nuestra vida es más fácil, me refiero a que nuestra comida, bebida y techo, no supone generalmente una lucha de vida o muerte. Nuestras necesidades están cubiertas. Es decir, si tienes hambre, vas a la nevera, la abres y escoges lo que te apetece. Si no tienes nada, llamas a cualquier empresa de comida rápida y en pocos minutos tienes hamburguesas, pizzas, kebabs, etc. Se supone que si estás leyendo este post, tienes un hogar en el que usas Internet, por tanto, tienes medios económicos que te lo permiten. Este dinero lo ganas trabajando (espero que no lo consigas robándolo), así que, partiendo de esta premisa, somos afortunados de pertenecer a esta sociedad WEIRD y, por este motivo, las cosas son mucho más fáciles que en Afganistán, Ucrania o Gaza, por ejemplo. O que hace 50 años, aunque siempre se puede mejorar nuestro mundo.

¿Por qué he escrito este post?

Pues porque desde que nuestra vida es más cómoda y fácil, nos volvemos más débiles, más conformistas y creemos que nos merecemos tener más comodidades de las que poseemos. Si nos movemos poco, mejor será hacerlo menos. Si podemos no cocinar, mejor que me lo hagan o me lo traigan. Da la sensación de que cualquier acción que no realicemos, es mejor que otros las hagan por nosotros. No digo que alguna vez, de manera puntual, lo utilicemos, evidentemente. Pero veo que esto se generaliza cada vez más. 

Lo que no ejercitas o trabajas, se pierde, se diluye y se atrofia. Tus creencias, experiencias y acciones dependen totalmente de nosotros mismos, de nuestra fuerza de voluntad. ¿Qué quieres ser débil o fuerte?

"Nunca moriría por mis creencias porque podría estar equivocado".

Bertrand Russell

Si has llegado hasta aquí solo puedo agradecértelo y si te ha parecido interesante, por favor, compártelo con alguien que creas que le pueda ayudar. Muchas gracias. 

¡Salud y vida!🤟🏿

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