Operación bikini

No iba a hacer este post porque pensaba que esta moda había pasado a mejor vida, pero por desgracia, sigue siendo necesario hablar sobre ella ahora que el verano acaba de comenzar. Todos alguna vez hemos hecho la “operación bikini”, quizás tú también.

Pero, ¿qué se entiende por operación bikini? Es un tipo de dieta hipocalórica (baja en calorías), muy restrictiva, que se utiliza cuando quedan pocos meses para junio y solo se realiza en nuestra sociedad WEIRD (es un acrónimo en inglés que significa "Western, Educated, Industrialized, Rich, and Democratic". Occidental, Educada, Industrializada, Rica y Democrática). Esta moda tiene un tinte jocoso en nuestra sociedad, ya que nos reímos cuando alguien nos dice: “He empezado ya con la operación bikini, estamos en mayo y me pilla el toro. He cogido unos quilos este invierno.” Y aceptamos esta situación como algo totalmente normal. Y parece que no pase nada. Desde mi punto de vista, sí pasa, sobre todo cuando no es la primera vez que la haces, porque la sarcopenia (pérdida de la masa muscular), la irascibilidad (cambios de humor), el cansancio y el diálogo interno que podemos experimentar, influyen en nuestro estilo de vida.


Una operación bikini no es una pauta nutricional óptima ni debería ser una opción jamás. Ninguna “dieta”, como comúnmente conocemos, es efectiva en el largo plazo. Una pauta nutricional hipocalórica debería estar bien planteada y adaptada a cada persona en particular. Y menos hacer una muy restringida durante un largo periodo. Esto podría resultar muy peligroso para nuestra salud y no somos conscientes de ello. Algunos de los daños e inconvenientes de este tipo de dieta son:


1.Sarcopenia: es la pérdida de masa muscular que sufre nuestro organismo causada por una baja ingesta de calorías. El cuerpo lo detecta como una amenaza y prioriza los recursos con los que cuenta para hacernos funcionar lo mejor posible. En este caso opta por convertir el músculo en energía (gluconeogénesis o catabolismo muscular), sobre todo cuando no lo utilizamos. Recordemos que la masa muscular es fundamental, ya que es un órgano endocrino que produce las hormonas necesarias para la correcta función de nuestro organismo, y a la vez, protege nuestros huesos, tendones y otras visceras. Esto se impediría con una correcta pauta alimenticia, suficiente proteína, entrenamiento de fuerza, muy importante, y un buen descanso. 


2.Cambios de humor: comer poco provoca hambre (es verdad que podemos tener los mecanismos de apetito y saciedad desajustados, pero esto ya es otra cuestión). Esto repercute en todos nuestros sistemas tanto hormonal, digestivo (nuestra microbiota), endocrino, circulatorio y, sobre todo, el límbico. Este último nos afecta a nivel emocional, ya que implica la amigdala, el hipocampo o el área septal, entre otros. Por ello, nos vemos supeditados a los cambios de humor que la falta de energía nos desencadena.


3.Cansancio: este factor va muy unido al anterior. El hambre impacta en nuestra vitalidad y en nuestras ganas de practicar actividades. Influye en nuestra toma de decisiones, que suelen ser peores. Por tanto, es un ciclo que se retroalimenta: tomas malas elecciones, así pues, los resultados suelen ser negativos. Peor autoestima y autoconcepto, en consecuencia, más tristeza, rabia y frustración.


4.Diálogo interno: esta variable se encuentra influenciada a su vez por las dos previas. Van asociadas y nos puede afectar a nivel negativo como si fuéramos una torre de naipes que está a punto de derrumbarse. Nuestro coloquio interior muestra cómo percibimos lo que hay alrededor, cómo interpretamos lo que nos sucede y cuál es la percepción de nosotros mismos. Los cambios de humor, el cansancio y el diálogo interno se encuentran unidos, por tanto, podemos enjuiciar la realidad de manera mucho más negativa. 


Por tanto, la operación bikini es una mala opción para conseguir objetivos estéticos y, sobre todo, para evitar que tengamos el temido efecto rebote (adelgazar muchos kilos al inicio y engordar una vez dejamos esta “dieta”). Una buena pauta nutricional es la que forma parte de nuestro día a día, está adaptada a nuestras características, tanto mentales como físicas, y sobre todo, debe ser flexible y adaptada a los cambios que ocurren en nuestra vida. Es decir, que nos permita ser conscientes de qué necesitamos en cada etapa de nuestra existencia: niñez, adolescencia, adultez y vejez. Cada una es diferente y, por tanto, lo que necesitamos también. Haz lo que creas conveniente en tu caso, faltaría más, pero siempre sé consciente de sus riesgos y beneficios.


"La comida que ingieres puede ser la medicina más segura y poderosa, o el veneno más lento." 

Ann Wigmore


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¡Salud y vida!🤟🏿

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