Estar presente

Nunca he sido más consciente que en estos momentos de la importancia de vivir lo más plenamente en el presente. En el ahora no hay ansiedad, tampoco nostalgia: solo existe el momento que estás viviendo. Y en eso estoy, en darme cuanta del valor que tiene el presente en todos los sentidos: mental, fisico y espiritual, pero, sobre todo, de aplicarlo de manera continua cada día. Esto es lo más complicado.


A pesar de encontrarnos en momento histórico en el que tenemos muchas más comodidades que nunca, albergamos la sensación paradójicamente de no contar con tiempo suficiente para aprovecharlo, y no disfrutamos del presente. De hecho, mientras lees estas líneas, podría darse el caso de que estés pensando a la vez en tus cosas, en lo que harás más tarde. Pero si te dijeran que una vez que leas esta frase ya no puedes volver atrás para releerla, seguramente prestarías más atención a este texto en el que estás enfrascado. La vida es esto: lo que experimentamos en el ahora conscientemente para simplemente estar presentes.


En mi experiencia, cuando consigo ser consciente de lo que estoy practicando en ese momento, soy muy feliz, incluso existen momentos en los que consigo fluir. "Fluir" es una acción que significa moverse con facilidad y suavidad, sin esfuerzo aparente. En un sentido más abstracto, podemos referirnos a estar en un estado de armonía, donde las acciones y pensamientos se desarrollan naturalmente y sin resistencia. Este término también se utiliza en contextos psicológicos y creativos para describir un estado de concentración profunda y de productividad sin esfuerzo. Por ejemplo, yo fluyo mucho cuando hablo con alguien durante una conversación interesante, de la que ambos aprendemos. Incluso llego a emocionarme, se me eriza el bello de los brazos y los ojos se me llenan de lágrimas. No sé por qué me ocurre esto, pero cada vez estoy más seguro de que es consecuencia directa de estar presente y de fluir.


Desde que he implementado en mi vida la directriz de estar presente en lo que hago, soy más feliz, pero conseguirlo es muy difícil. Acabo de empezar y me resulta complicado llevarlo siempre a cabo. Pero desde que lo realizo duermo mejor, tengo mayor concentración y, por tanto, me distraigo menos, escucho más y me siento bien conmigo mismo. Me voy pareciendo a la persona que quiero ser. Repito, no es nada fácil. Esto que comparto contigo únicamente son palabras, las acciones cuestan mucho más. ¿Cómo podemos practicar estar presentes?


1.Atención a los sentidos: Concentrarnos en lo que experimentamos a través de los sentidos en el momento presente. Esto puede incluir observar los colores y formas a tu alrededor, escuchar los sonidos ambientales, sentir la textura de los objetos, etc.


2.Conciencia de las actividades cotidianas: Realizar las tareas cotidianas con plena atención, focalizando cada paso del proceso. Por ejemplo, al lavar los platos, concéntrate en las sensaciones del agua, el movimiento de tus manos y el sonido de los platos.


3.Practicar la respiración consciente: Tomarnos unos instantes para enfocarnos en nuestra respiración, sintiendo el flujo del aire que entra y sale del cuerpo. Esto podría ayudarnos a calmar la mente y a centrarnos en el momento presente.


4.Limitación de las distracciones: Se debe reducir la cantidad de estímulos externos que nos distraen, como dispositivos electrónicos o ruido ambiental, para poder enfocarnos de manera más plena en el ahora.


5.Práctica de la gratitud: Tomar unos momentos cada día para reflexionar sobre las cosas por las que estar agradecido puede ayudarnos a conectar con el presente y apreciar las pequeñas cosas de la vida.


Te podría decir otras, pero no las utilizo, como por ejemplo el mindfulness o la meditación. Son dos actividades que pueden ir bien para algunas personas, pero yo, de momento, no he conseguido encontrar su utilidad ni me identifico con ellas. He de decir que soy una persona muy reflexiva y que me paso el tiempo cuestionándome muchas de las acciones, pensamientos e interacciones que tengo a lo largo de un día. Intento trabajar mi diálogo interior, creo que es esencial para ser consciente del presente.


Recuerda que la atención plena es una habilidad que se desarrolla con la práctica regular, así que sé paciente contigo mismo mientras exploras estas técnicas.


“El ayer es historia, el mañana es un misterio, pero hoy es un regalo, por eso se llama presente.”

Maestro Oogway. <Kung fu Panda>


Si has llegado hasta aquí, solo puedo agradecértelo. Si te ha parecido interesante, por favor, compártelo con alguien a quien creas que le pueda ayudar. Muchas gracias.

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