Una mente más fuerte
Una de las cualidades que más me ha aportado el entrenamiento de pesas es una mentalidad más fuerte. En estos momentos tengo más determinación en lo que hago, mayor seguridad, y mi foco en lo que quiero hacer y ser, está un poco más definido. Ni es ni ha sido fácil. Pero cada paso que doy, por minúsculo que sea, es un 0,1% superior a lo que fui. Trabajar nuestra mente es una de las acciones que más rédito nos puede regalar para afrontar nuestra existencia.
¿Y por qué el entrenamiento de fuerza, aparte de fortalecer los músculos, también lo hace con la mente? Cuando tu entrenamiento está pautado, un principio para seguir progresando y, sobre todo, ver crecer y aumentar tu masa muscular, es el de sobrecarga progresiva, que consiste en aumentar la carga, las repeticiones de un ejercicio, el número de series o reducir el descanso entre ellas. Cuando tu cuerpo, en este caso los músculos, luchan por desplazar una carga hacia arriba o abajo y vences esa resistencia, tu cerebro también se fortalece. Por otro lado, cuando en entrenamientos posteriores has mejorado una carga, pero en este no lo has conseguido por diferentes causas (cansancio, baja ingesta nutricional o haber dormido mal, etc.) tu mente también se fortalece al entender que no siempre vas a progresar. Tu ego se torna más humilde y miras a largo plazo para aceptar el desafio.
Otra de las razones que ayuda a que nuestra psique se vaya fortaleciendo, es el propio hábito de practicar fuerza. No todo el mundo tiene la constancia y disciplina de seguir entrenando por años. Mi idea es que sea para siempre. Unas semanas entrenaré cuatro veces, otras tres, a veces dos y pocas una vez o cero. Cuando estoy enfermo descanso. Si estoy de vacaciones, disfruto y escucho lo que a mi cuerpo le apetece. Esta es una mente que se ha fortalecido. Mis decisiones están en consonancia con mi estilo de vida y mentalidad.
No solo existe el entrenamiento de fuerza para fortalecer nuestra mentalidad, también existe el someterse a pequeñas incomodidades, lo cual ayuda a ejercitar el malestar que sentimos cuando se trastocan nuestros planes. Sentirse mal y quejarse es totalmente normal pero, paulatinamente, podemos disponernos a luchar contra este tipo de pensamiento ante cualquier circunstancia adversa, y así, nuestra mente también se pueda fortalecer. Vas a trabajar y llueve, ¿qué puedes hacer para salir de la queja de un “mal día” y empoderarte para enfrentarlo? Ha llegado el final de año y tus propósitos de inicio ni se han acercado a la realidad, ¿cómo puedes responder ante este hecho?
Vas conduciendo y alguien se salta un semáforo y encima te pita, ¿qué reacción tendrías?
Estas situaciones, por un lado, te negativizan con la queja, no resuelves nada y sigues con ese “come come” en la cabeza durante mucho tiempo. Y por otro, sufres y tu energía negativa la podrías descargar sin querer en tus seres queridos.
Para que podamos revertir a nuestro favor este tipo de experiencias, es imprescindible ver qué podemos hacer y que podemos cambiar. Por ejemplo, en el primer caso, puedes ponerte una música agradable en el coche o, si vas andando, coger el paraguas y sentir el olor que deja la lluvia en la calle, en el campo o la montaña. En el segundo caso, puedes anotar los propósitos que has formulado y repasarlos cada final de mes, reflexionar qué puedes hacer para conseguirlos o, si ya los has comenzado, seguir manteniendo lo que ya has construido para lograrlos. Y en el último caso, pensar que no conoces el momento vital por el que está pasando esa persona que va como un loco con el coche y cuál es la razón por la que pone en riesgo su vida. Tú has podido estar concentrado en el momento y evitar la posible colisión, gracias a esto, tú y él estáis a salvo.
Entiendo que todo esto suena muy sencillo, ejecutarlo es lo más complicado. Poco a poco hay que descubrir cuáles de estas situaciones te hacen desarrollar una mentalidad más fuerte y cuáles la debilitan. Si de verdad resuenan contigo o, si por el contrario, crees que esto no te ayuda en nada. Tener una mente más fuerte te puede permitir vivir con mayor serenidad y paz, y esto que pudiera parecer poco, lo es todo.
“La verdadera fuerza no viene de la capacidad física, sino de una voluntad indomable.”
Mahatma Gandhi
Si has llegado hasta aquí, solo puedo agradecértelo. Si te ha parecido interesante, por favor, compártelo con alguien a quien creas que le pueda ayudar.
Muchas gracias.

Comentarios
Publicar un comentario